Superilla del Poblenou: vecinos contra mitos y leyendas

En el principio fué un discurso: las Superillas son el futuro. Y se engendraron los mitos: que si se iba a reducir el tránsito y esa contaminación que provoca miles y miles de muertes en la ciudad, que si tenemos que recuperar la calle para la gente, y generar nuevos espacios para los vecinos en los que puedan desarrollar una nueva convivencia, etc etc etc

Pero los mitos muy pronto empezaron a disolverse en su propia inconsistencia y a quedar cuestionados bajo el peso de la realidad, de esa abrumadora certeza que proporciona a todos los vecinos las afectaciones que nos han generado tan caprichosamente y que padecemos en nuestro día a día. Y en estos meses de Superilla de aquellos mitos fundacionales apenas queda una especie de leyenda urbana que convive con otras como la de “la chica de la curva” o aquel siniestro monstruo alado que sobrevolaba nocturnamente la ciudad.

Eso sí, estamos ante la leyenda urbana más cara de la historia. Según ha reconocido el propio Ayuntamiento ya se llevan gastados más de 400.000 euros en pinturitas diversas sobre el asfalto, adhesivos y macetas y arbustos de vida efímera. Y según han reconocido también, está presupuestada, para los próximos meses, una nueva inyección económica de más de un millón de euros, para seguir jugando a las pinturitas y a las más delirantes absurdidades en las que jamás hubiéramos pensado es posible malgastar el dinero público.

A pesar de todo lo cual o tal vez por todo ello la maquinaria propagandística municipal de la sra. Colau sigue negando la realidad  MALGASTANDO cuantiosos recursos públicos también en el intento de camuflar este fracaso colosal, apoteósico.

Tiene un punto asombroso asistir al colapso permanente del barrio y todo lo que lleva asociado de mayor emisión global de humos, contaminación, ruido… mientras el equipo municipal de la señora Colau, cual orquesta del Titánic, sigue tocando el violín con esas pinturitas sobre el asfalto de las calles guetizadas.

Tiene un punto de miserable presupuestar y gastarse esos casi dos millones de euros en esas gilipolleces mientras  el invento superilla lleva trabajadores al  paro,  provoca cierres de algunos negocios  y pone en riesgo muchos otros, arruinados ante tanta estupidez.

Pero eso ya lo sabeis. Y en el Ayuntamiento  ya lo saben. Aunque les importa un pepino. Igual que les importa un pepino las más de 4.000 firmas de vecinos. Están demostrando ser una descomunal farsa democrática.

Y los vecinos, estupefactos. La semana pasada nos pintaron esa pista de atletismo y esos círculos para amantes de la ufología. Pero seguimos para bingo. La última (tal vez penúltima) aberración es, en una calle que se había convertido en básica para la movilidad dirección centro ciudad, la calle Pujades, alterar el sentido del tránsito en un pequeño tramo central, el que va de Marina a la confluencia con Meridiana. Ahora ese pequeño tramo es dirección Besós. Y si quieres retomar Pujades dirección ciudad tienes que subir hasta la rotonda Marina/Meridiana/Almogàvers, y bajar de nuevo hasta Pujades por Meridiana. Algo propio de un sádico (o una sádica).

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Hay más ejemplos cotidianos que los responsables de todo este delirio difícilmente superaron el nivel de comprensión de la realidad de los Lunis o los Chiripitifláuticos (para los más veteranos). Hoy, alrededor de ese engendro de la pista de atletismo sobre asfalto de la C/Almogàvers, nos han instalado  enormes tiestos de plástico negro, con esos arbolillos que duran un par de meses. La grandioso es que los han puesto en  ZIGZAG de manera que únicamente ha quedado libre para el tránsito de todo tipo de vehículos un estrecho carril, solamente uno, por el que deben pasar los coches, motos y transportes que circulan por el bucle, pero también las bicis ATENCIÓN!!! en ambos sentidos de la marcha. O sea, ni carril bici ni nada, bicis en los dos sentidos, y coches, motos y transportistas (hay mínimo tres empresas en ese tramo) por ese carril ya conocido en el barrio como “la carretera al infierno“. Está escrito y es profecía que ahí se va a liar gorda, y alguien se accidentará, tras lo cual nos saldrán con excusas varias, pero lo cierto es que el diseño es propio de alguien que disfruta con el sufrimiento ajeno.

Vecinos, vecinas: de los mitos fundacionales de la Superilla ya no queda nada en pié. Incluso la chica de la curva de esa leyenda urbana de lo misterioso ha huído.

Estamos, como en un principio, nosotros, los vecinos, nuestra realidad, nuestra cotidianidad y nuestras innumerables afectaciones ante un proyecto claramente insostenible, que permanece ahí únicamente por la cerrajón antidemocrática, autoritaria y vejatoria en relación a todos nosotros y al barrio del Poblenou del Ayuntamiento de la señora Colau y sus Comuns y de los que le hacen de palmeros (PSC, ERC y CUP).

Mientras escribimos esta entrada es 28 de marzo de 2017. Hace 75 años de la muerte del poeta Miguel Hernández. Dejó escrito:

Por las calles voy dejando

algo que voy recogiendo:

pedazos de vida mía

venidos desde muy lejos

Nuestras calles. Nuestras vidas. Vamos a luchar por ello. Vamos a seguir luchando por ello. Los vecinos del Poblenou no nos merecemos ser tratados como vecinos de segunda, ser despojados de todo lo dejado, de todo lo recogido.

El jueves 20 de abril, a las 19:00 la Plataforma d’Afectats per la Superilla del Poblenou nos convoca a todos a una asamblea vecinal abierta. Desde PASP9 queremos trasladar a todos los vecinos los informes técnicos y jurídicos que hace unos meses se encargaron  y que ya obran en nuestro poder. Confirman plenamente el disparate urbanístico que es la Superilla del Poblenou, así como la ilegalidad de la mayoría de actuaciones municipales con las que la han ejecutado.

Y, por supuesto, debatir y acordar entre todos las movilizaciones a seguir!

PARTICIPA!

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